
Abrí mis ojos, estaba oscuro aunque no era de noche,
miré el reloj y marcaba las 2:40 p.M., volví a mirarlo incrédula ante aquel juego de números y me di cuenta de que me había pasado.
Aguanté la respiración por unos segundos, me restregué los ojos pesadamente y me puse a pensar en la noche anterior:
casa de nadie,
amigos,
alcohol,
drogas y muchas pastillas ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario